Del expediente a una entrega que puedes validar.
Cada encargo empieza revisando el expediente y termina con una entrega y observaciones para tu validación. Las fuentes, las versiones y las decisiones permanecen visibles.
- Criterio humano
- Castellano y catalán
- Datos reales del cliente
Ruta de trabajo
Una secuencia clara antes de empezar a redactar.
El expediente avanza con decisiones verificables.
- 1. Recepción y encaje
- 2. Lectura y matriz
- 3. Desarrollo documental
- 4. Revisión y entrega
El orden se adapta a los plazos y requisitos de cada licitación.
Cada paso deja una base revisable para el siguiente.
Cuatro etapas con un resultado reconocible.
El detalle cambia según el servicio, pero no cambia quién debe validar los datos y compromisos.
Definir el alcance
Acordamos objetivo, documentos, piezas, responsables y fecha interna que debe valorarse.
Ordenar estructura y datos
Relacionamos criterios, requisitos, fuentes y vacíos de información.
Redactar o revisar
Trabajamos sobre las piezas acordadas y una versión identificada.
Entregar para validación
Devolvemos documento, cambios y pendientes para que el cliente cierre.
Dos responsabilidades que no se confunden.
Licitiva responde del trabajo técnico incluido y de hacer visibles sus fuentes y pendientes. El cliente responde de la veracidad, la viabilidad y la autorización de lo que se compromete.
- Licitiva: estructura, desarrollo y observaciones acordadas.
- Cliente: datos, medios, experiencia y decisiones internas.
- Cliente: revisión administrativa y jurídica cuando corresponda.
- Cliente: aprobación, firma y presentación de la versión final.
Una entrega preparada para decidir.
El contenido concreto depende del servicio y del alcance confirmado.
- Archivo o piezas acordadas en formato definido.
- Relación de cambios o incidencias cuando corresponda.
- Preguntas y evidencias todavía pendientes.
- Versión de referencia identificada para el cierre.
No es una presentación automática
La entrega no equivale a aprobación ni presentación de la oferta. El cliente debe revisar la documentación completa y operar en la plataforma correspondiente.
El control de versiones evita cerrar el archivo equivocado.
Se identifica el documento de partida, la fecha de corte y los cambios devueltos. Las nuevas fuentes o decisiones deben incorporarse de forma consciente.
- Una versión principal de referencia.
- Cambios aceptados, rechazados o todavía abiertos.
- Aclaraciones nuevas con su impacto revisado.
- Confirmación final por parte del cliente.
Antes de iniciar.
¿Qué ocurre si falta información?
Se identifica como pendiente y se acuerda quién debe resolverla. No se sustituye por una afirmación inventada.
¿Cuándo se confirma un plazo?
Después de revisar documentación, alcance y disponibilidad. La solicitud inicial no lo confirma.
¿Cómo se comparten los archivos?
El canal y los permisos se acuerdan al definir el encargo; el formulario público no admite adjuntos.
Define el punto de partida.
Indica qué documentación tienes, qué resultado necesitas y quién validará la información dentro de tu equipo.